Trufo

(…)
y ahora que estoy viejo
me pega con el palo
(…)
Anónimo - Siglo XV(?)

Es en los estertores de las legislaturas cuando aparecen las propuestas destinadas a atraer nuevos adeptos.  El partido en el poder tiene ventaja, ya que puede proponer leyes que parezcan satisfacer las demandas de algún grupo y de esta forma conseguir su voto.  Pero, claro, ninguna ley puede contentar a todos y siempre habrá alguien que eleve su grito de protesta.

Esta vez los gritos provinieron de varios miles (cientos de miles, según ellos mismos) de cazadores, esos autoproclamados defensores del oso pardo, paladines de la jara, protectores del quebrantahuesos y benefactores del sotobosque mediterráneo.  Su protesta:  que la despótica Ministra de Medio Ambiente coarta su libertad –aquella que, según dijo un gabacho, termina donde empieza la de los demás– al no permitir tal munición o no autorizar la caza en cual paraje.  Y a la puerta del ministerio fueron, para que se enterara de que no estaban de acuerdo con su pésima administración.

A Trufo le llevaron.  Al principio estaba acojonado, (more…)

Publicado en on Lunes, 12 de Mayo de 2008 at 10:53 am Comentarios (2)

El Solitario

Will miró a su alrededor.

– ¿Y aquel de ahí? — preguntó, señalando detrás de Homplat.  Este se giró y obsevó la alargada figura a la que se refería su interlocutor, estirando su bigote como si quisiera tocarle con sus pelos para poder reconocerle.

– Vaya, ¡está aquí! — dijo, volviendo al frente — No estoy seguro de que quieras que él nos lleve.

– ¿Le conoces?  ¿Es mal piloto?

– ¡No, no, al contrario! — Se apresuró a corregir — Incluso hay quien dice que es el mejor piloto de la Galaxia. (more…)

Publicado en on Jueves, 31 de Enero de 2008 at 5:10 pm Comentarios (0)

¡Un año, ya!

Voy paseando por la Plaza Mayor y… ¿ya tiene las luces de Navidad puestas?  Pues sí, nuestro Nerón local se ha dado cuenta de que no tiene porqué esperar hasta el día 20 de Diciembre pudiendo derrochar dinero y energía hoy mismo.  Total, ya hace semanas que las televisiones inundan las películas de la tarde con anuncios de juguetes (mientras en los programas infantiles siguen anunciando coches todoterreno y colonia, que lo he visto con estos ojitos que se ha de comer la tierra) y, bien pensado, el entremés democrático comenzará su actuación en breve.

¡Cómo pasa el tiempo!  Porque esta será mi segunda Navidad en Madrid.  Bueno, no tengo la intención de pasarla en Madrid, pero ya ha pasado un año y dos meses desde que salí de casa de mis padres con la intención de no volver, de ser independiente.  ¿Y lo he conseguido?  Lo de salir de casa parece que no.  Ni yo ni mis hermanas vivimos ya en el nido, pero todavía no nos hemos llevado todos nuestros enseres, y mi madre… (more…)

Publicado en on Martes, 20 de Noviembre de 2007 at 5:00 pm Comentarios (5)

Mudanza

No, no lo tengo abandonado.  Lo que ocurre es que estoy de mudanza total: cambio de trabajo, de casa y de web.  Lo cierto es que lo único que tengo claro es esto último, que estará terminada la semana que viene. Tal vez traslade allí este espacio.

Del resto, nada claro: tengo varias ofertas de trabajo, las cuales pueden influir dónde es más conveniente vivir, pero que no terminan de cuajar.  Lo peor, que por un estúpido error de los que los ingenieros titulados son muy propenso ha hecho que pierda mi cuenta en Infojobs, así que es más difícil encontrar más ofertas.

Y la semana que viene es la boda de mi hermana, la pequeña.

Publicado en on Viernes, 26 de Octubre de 2007 at 8:13 pm Comentarios (3)

La estación fantasma

En Madrid hay estaciones de metro dignas de ser visitadas por diversas razones.  La faraónica estación de Chamartín, por ejemplo, o la laberíntica estación de la Ciudad Universitaria.  Incluso las hay con salas de exposiciones y murales como la del Retiro o la de Goya.  Y también existen las que pasan casi desapercibidas, olvidadas entre las tinieblas de los túneles.

Viajaba en la línea uno.  Dejamos atrás la estación de Bilbao, rumbo a Iglesia, y yo me dediqué a seguir la serpenteante danza del tubo que viaja parejo al tren:  había descubierto que algunos tramos tienen marcas de distancias, como en las carreteras, e intentaba calcular la velocidad del vagón en el que me encontraba.  Para mi decepción aquel tramo no tenía marcas.  Cuando fijé la vista –tal vez se estaban escondiendo– el tren redujo su velocidad y fue entonces cuando apareció, asomándose tras una valla, iluminada por la fantasmagórica luz de unas lámparas de campaña, la Estación Fantasma. (more…)

Publicado en on Lunes, 03 de Septiembre de 2007 at 5:23 pm Comentarios (7)