La Invasión de los Ladrones de Culos

Desde hace ya algún tiempo, mi vida transcurre de casa al trabajo y del trabajo a casa, parajes que distan apenas veinte minutos de paseo.  Es por esto que esta bitácora se encuentre tan desamparada, y es que apenas encuentro cosas dignas de mención.  Para que se hagan una idea les voy a relatar lo más emocionante que me ha ocurrido en Babilonia en las últimas semanas, y que ha acontecido apenas hace unos minutos.

Resulta que, por falta de tiempo y sobranza de desidia, ayer no preparé comida para hoy, así que he bajado al MacFosters King que hay en la esquina a por una ensalada, que es lo más sano que sirven.

(más…)

Publicado en on Jueves, 22 de Octubre de 2009 at 2:03 pm Comentarios (2)

El policía, el italiano, sus ligues y el informático

Por entonces compartía un coqueto piso, cerca del Templo de Satán, con un policía y un italiano.

El policía era alto, moreno y fuerte.  Tenía la mandíbula cincelada y la mirada profunda, que infundía respeto.  Trabajaba en oficina a la espera de un traslado a Marbella, donde está el lío, decía mientras mostraba, orgulloso, una foto suya junto a un impresionante alijo que incautaron mientras todavía estaba en prácticas.  Me caía bien.

El italiano era italiano.  No puedo describirlo de otra forma:  complexión italiana, cara italiana adornada por una italiana nariz y enmarcada por un pelo absolutamente italiano, de habla italiana, con ideas y gustos italianos, y un vestir marcadamente italiano, pero no a lo Dolce&Gabanna sino de andar por casa.  Lo que se dice un italiano, vamos.  No me caía tan bien.

Aquel día, domingo, fui el último en levantarme de la cama, (más…)

Publicado en on Lunes, 09 de Febrero de 2009 at 6:17 pm Dejar un comentario