Will miró a su alrededor.
– ¿Y aquel de ahí? — preguntó, señalando detrás de Homplat. Este se giró y obsevó la alargada figura a la que se refería su interlocutor, estirando su bigote como si quisiera tocarle con sus pelos para poder reconocerle.
– Vaya, ¡está aquí! — dijo, volviendo al frente — No estoy seguro de que quieras que él nos lleve.
– ¿Le conoces? ¿Es mal piloto?
– ¡No, no, al contrario! — Se apresuró a corregir — Incluso hay quien dice que es el mejor piloto de la Galaxia. Lo digo, más bien, por otros.. detalles. — Con una mano hizo señas de que se acercara mientras con la mirada oteaba buscando a cualquiera que pudiera escucharles — Le llaman El Solitario. Dicen que comenzó a dedicarse al contrabando porque se enroló con unos piratas y poder eludir un matrimonio concertado con la hija del Sumo Sacerdote de Ézcol, en el sector Géminis. Al parecer, la aspirante a sacerdotisa se enfadó tanto con él que le persigue y mata a todo aquel que osa acercarse, en especial a las mujeres. La matanza de Nezcla fue obra suya, los famosos decapitados de Virna lo fueron por intentar ayudarle, y la guerra de Ment comenzó por su causa. Pero yo conozco la verdad… — Y añadió, en voz aún más baja y acercándose tanto al rostro del terrícola que casi parecía estar besándole — En realidad de quien huye es del padre de una joven plebeya, un conocido tratante de menlage al que no le caía muy bien. Juró matarle a él, a su familia y a todos sus amigos, y por eso vaga ahora, solitario, evitando cualquier contacto humano…
Will, asomando tímidamente su cabeza por encima del rostro del viejo profesor para poder espiar al Solitario, preguntó fascinado — ¿En serio?
– No, me lo acabo de inventar todo. — Contestó Homlat, atusándose el mostacho — Quería ver de qué forma reaccionabas. La verdad es que no tengo ni idea de quién es. — Y dicho esto se levantó y se dispuso a caminar hacia el desconocido.
– ¿Vas a hablar con él?
– ¿Y por qué no? Seguro que es tan bueno como cualquier otro, y si queremos salir de este infierno burocrático es mejor que lo hagamos cuanto antes. (…)
Extracto de EVDG (novela sin terminar)

