Microsoft y sus pleonasmos

Es curioso cómo funciona la mente y los recuerdos.  Uno lee un artículo sobre pleonasmos en 86.400 y termina recordando por qué siente auténtica aversión contra una empresa multinacional.

Ocurrió hace unos meses.  Me encontraba en la ardua tarea de mantener al día los programas y herramientas instalados en mi ordenador, y cuando terminé de actualizar Windows XP me dije, ¿Y por qué no instalo IE7 a ver qué tal es?  Total, como apenas voy a utilizarlo no creo que me dé problemas.  Así que me puse a ello, lo descargué y lo instalé, y al terminar el proceso apareció el consabido mensaje:

Debe reiniciar su computadora para terminar con
la instalación.

¿Desear reiniciar ahora?

[Sí][No]

Puesto que tenía planeado buscar más cosas para instalar, pulsé el botón [No], activando el maravillosso sistema de seguridad que Microsoft está implementando en todos sus nuevos programas, representado en este caso por una ventana con el mensaje:

Le recomiendo contundentemente que reinicie su computadora
inmediatamente. De lo contrario, puede tener problemas
la próxima vez que reinicie.

¿Realmente no quiere reiniciar su computadora ahora?

[Sí] [No]

Obsérvese el ataque directo a los sentimientos del usuario (yo, en este caso) (¡Ah! Y la palabra en negrita no es cosa mía, que venía así) y cómo utiliza una negación justo antes de una afirmación dentro de una pregunta para ver si caigo en la trampa y selecciono el botón que no quiero.

Como a mi a cabezón no me gana nadie, y menos un gringo que piensa que España está al sur de Méjico, la amenaza trasladó la cuestión al terreno de lo personal;  lo leí varias veces con atención, hasta estar seguro de que he comprendido el mensaje, y pulsé el botón [Sí] con toda la mala saña de la que es capaz mi dedo índice.

Lejos de darse por vencido el instalador me lanzó un nuevo dardo envenenado:

Ha indicado que no desea reiniciar su computadora.
Le recomiendo encarecidamente que reinicie su
sistema lo antes posible para evitar ulteriores
problemas en el funcionamento de Windows.

[Terminar]

Vamos, que sólo le faltó decirme:  Luego no te quejes si te formateo el disco duro sin avisar, no sin antes haber enviado las fotos de tu ex-novia que tienes guardadas en tu carpeta de documentos a todos tus contactos de MSN y Yahoo! y a todos los foros en los que estás inscrito para que la humanidad entera sepa lo calzonazos que sigues siendo.

Total, que después de esto se me quedó mal sabor de boca y me dije a mi mismo: Voy a reiniciar por si es verdad y tengo una desgracia.  Claudiqué pues, y reinicié.  Al terminar seleccioné el icono del IE7 y me llevé tres desagradables sorpresas:

  1. ¡Internet Explorer 7 funcionaba perfectamente!  Y no, no me he equivocado:  es desagradable porque las desastrosas catástrofes profetizadas por el instalador no se cumplieron (afortunadamente, eso sí) y después de tanto aviso uno hubiera esperado, al menos, un mensaje del estilo de “La instalación ha finalizado con éxito”.
  2. ¡No hay menús!  Efectivamente, no aparece menú alguno, y si le digo que me lo muestre lo hace pero no donde se espera que lo haga.
  3. ¡Todo está en inglés!  Y esta es, sin duda, la más desagradable, puesto que tras leer todas esas amenazas en perfecto inglés –¿De verdad creyó usted, amable lector, que Microsoft utilizó la palabra “ulteriores” para perpetrar sus amenazas?– debí darme cuenta de que estaba instalando la versión equivocada.

Así que me dije:  ¡Serás tormo!  Has instalado la versión inglesa.  Anda, desinstala y busca la versión española, ¡gañán!.  Entré en el panel de control, le indiqué que desinstale el programa, y ¡el colmo de los colmos!  ¡Lo inaudito!  ¡Incalificable¡  Un nuevo y amenazador mensaje adornó, otra vez, la pantalla:

Los siguientes programas fueron instalados en su computadora
después de Internet Explorer 7:

"Minimal SYstem 1.0.11"

Si estos programas dependen de Internet Explorer 7, puede
que dejen de funcionar cuando lo desinstale.

¿Quiere continuar?

[Sí] [No]

Uno podría decir, en defensa de Microsoft, que el programa en cuestión puede haberse hecho un lío al haber instalado ambos programas el mismo día, pero el tema es que ese programa llevaba instalado en mi ordenador dos años.  ¡Dos años, por el amor de Bob!

En ese momento hice un firme acto de contrición y decidí cumplir con el Primer Mandamiento del Buen Informático:

Si algo funciona correctamente no lo cambies, porque dejará de hacerlo.

Amén

Publicado en on Jueves, 21 de Junio de 2007 at 7:04 am Comentarios (3)

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3 comentarios Leave a comment.

  1. No voy a dar consejos a alguien que sabe del tema, pero se que con un Mac estas cosas o no pasan o pasan poquisimas veces…..

  2. He descubierto tu blog a través de la Burgosfera… y me ha gustado. Lo visitaré con frecuencia porque soy un poco torpe con la “trénica” y espero aprender alguna cosilla. Y sobre todo, porque me gusta como está hecho.
    Un abrazo y mucho ánimo.

  3. ¿Y si al final va a ser cierto que hay ordenadores que piensan solos?
    Bienvenido a la Burgosfera.


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